Dewey Redman, uno de los tenores más reputados de la generación neoclasicista, publicó en 1982 su obra cumbre. Con Mark Helias al contrabajo, Charles Eubanks al piano y Ed Blackwell a la batería, se encargó de aprovechar su poderío para firmar un álbum cuya mejor arma es el rico revisionismo que de la música negra ofrece. El saxofonista se encarga de mezclar todos estos sonidos en su coctelera particular para adaptar a su vanguardista soplido temas blues (“Turn Over, Baby”), melodías parkerianas (“Dewey’s Square”), aproximaciones al free (“Combinations”) y suaves y armoniosas composiciones boperas (“Love Is”, “Thren”) con mucho swing. Un referente de su época que, sin embargo, no gusta tanto a los defensores acérrimos de la vanguardia en el jazz.

Reseña publicada en el número 6 de la revista Soul Nation.

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